Todos sabemos que no puedes definir a un buen profesional teniendo solamente en cuenta cómo se maneja delante de un ordenador. Por supuesto, las denominadas hard skills o habilidades técnicas son imprescindibles para que puedas hacer un correcto desempeño de tu trabajo, pero las empresas empiezan a valorar otras cuestiones. La empresa Workkola elaboró una encuesta entre más de un millar de compañías digitales de la que concluyó que las habilidades de comunicación y la capacidad de establecer relaciones sociales con facilidad importaban más en un 70% de los casos que los conocimientos técnicos.

Y es que la importancia de conformar una amplia red de contactos profesionales es mayor que en el siglo pasado; hoy es una cuestión imprescindible para seguir aprendiendo continuamente, inspirarte con gente que trabaja en un campo laboral similar al tuyo y, por supuesto, conocer a las personas apropiadas que puedan ayudarte a impulsar tu carrera.

En tu puesto de trabajo

El networking empieza dentro de tu propia empresa. Aunque a primera vista parezca una afirmación algo extraña, lo cierto es que en muchas grandes empresas el número de empleados es tal que se hace difícil conocer a toda la plantilla. Si le sumamos la organización de los trabajadores por departamentos, tendrás que ponerte las pilas si quieres conocer a todo el mundo.

Las ventajas de ampliar tu red interna no son pocas. Según un estudio reciente de Randstad y Future Workplace, el 29% de los millennials no se siente preparado para resolver conflictos, a un 28% le cuesta negociar y a un 27% le cuesta dirigir a otras personas. Y dos de cada diez jóvenes reconoce tener dificultades para trabajar en grupo. Impulsar una buena comunicación interna ayuda a lidiar con todos estos frentes de manera bidireccional y supone una aproximación mayor a la comprensión del funcionamiento de la empresa.

Además, un estudio de la Universidad de Oxford concluyó que los trabajos que demandan más interacción con compañeros de trabajo o clientes tienen menos posibilidades de ser automatizados en el futuro. La práctica de estas habilidades sociales en el trabajo ayuda a construir una conversación fluida entre tú y tus compañeros de la que todas las partes saldrán beneficiadas.

Eventos y conferencias

Asistir a congresos y foros tiene una clara intención formativa. Es la mejor manera de estar al día de las últimas tendencias de tu sector profesional. Aunque una de las motivaciones que te deberían atraer hasta estos eventos es la oportunidad de hacer networking. La posibilidad de conocer otros profesionales con mayor experiencia en tu ámbito laboral supone una fuente de aprendizaje importante. Y te permite descubrir en que trabajan otras empresas del sector, lo que puede servirte como fuente de inspiración.

Una opción interesante para compartir tus intereses profesionales con otros apasionados en tu sector son los meetups, o reuniones para conectar a gente con un interés común. El crecimiento de esta tendencia es imparable: la plataforma más importante en España crece a un ritmo del 90% anual y cuenta con más de 100.000 miembros solamente en grupos sobre temas tecnológicos.

Redes sociales

La presencia en redes sociales es fundamental para entrar en contacto con gente nueva y, a nivel profesional, la mejor apuesta es LinkedIn. El portal Entrepreneur aconseja enviar invitaciones a profesionales de alto nivel en tu sector—con más de 500 personas entre su red de contactos y tienen sus perfiles muy bien configurados y actualizados— incluso aunque no les conozcas personalmente. La clave está en ser transparente y explicarles por qué te interesa estar en contacto con ellos, incidiendo en lo que tú puedes aportarles a nivel profesional. Al fin y al cabo, la filosofía más extendida en esta red social es que todos pueden aprender de todos.

La teoría de los seis grados se puede aplicar perfectamente a este ámbito. Esta hipótesis sostiene que dos personas en dos partes distintas del mundo están conectados por una cadena de conocidos de, como mucho, cinco intermediarios. En ese sentido, el alcance de las redes sociales es mayor de lo que puede imaginarse en un primer momento. Si tienes 100 contactos en LinkedIn y cada uno de ellos tiene otros 100, estás buceando en una red con 10.000 contactos de segundo grado.

La importancia de mejorar tu red de contactos en el entorno digital también te abre puertas a la hora de buscar trabajo. Si participas de manera activa en una comunidad online, también te resultará más fácil y te llevará menos tiempo volver a acceder al mercado laboral. Una reciente encuesta realizada por el portal de empleo CareerBuilder destaca que nunca se han tenido tan en cuenta las redes sociales en los procesos de selección como actualmente: siete de cada diez vacantes se ayudan a cubrir gracias a los perfiles en LinkedIn, Facebook o Twitter de los candidatos. Y el crecimiento es exponencial: en 2006, las redes apenas suponían un 11%.

Adoptar una estrategia omnicanal

El experto en marca personal Andy Stalman ha acuñado el concepto de BrandOffOn, que define como la necesidad de combinar la promoción de esta tanto dentro como fuera de internet. “Lo analógico no muere para que llegue lo digital: lo digital viene a retroalimentar lo analógico y viceversa”, explicaba. De esta forma, es importante entender que hacer networking no es una cuestión exclusiva de las redes sociales o de la presencia física en foros y conferencias: la clave reside en una mezcla que bien podría pasar por promocionar tu perfil de LinkedIn cuando acudes a un evento y utilizar el medio digital para conectar con otros profesionales y poder conocerles en persona. Es lo que se denomina omnicanalidad.