Con algunas prácticas y un acervo de actitudes positivas, el éxito en lo que te propongas puede estar más cerca. Y es que algunas cosas sí dependen de nosotros.

Cada uno de nosotros somos únicos y singulares. Pero, partiendo de este axioma, también es cierto que las personas exitosas comparten algunas pautas de comportamiento que casi casi nos permiten definir un patrón. No somos alquimistas ni tenemos una fórmula exacta, pero en este post vamos a darte algunas pistas de cuáles pueden ser las condiciones que deberías reunir para que el triunfo profesional esté más cerca de tu alcance..

La actitud cuenta más que la aptitud

Pasión, capacidad de adaptación, saber aprender de los errores, ser fiel a sus valores… Estas y algunas características más que resumimos en esta infografía son algunas de las cualidades indiscutibles que definen a los líderes, así lo afirman muchos expertos en coaching y liderazgo.

Si te fijas bien, la mayoría de esas cualidades tienen un denominador común: están más relacionadas con las actitudes que con las aptitudes de las personas. La experiencia y la preparación intelectual son una herramienta incuestionable para acumular conocimiento y permitir desempeñar el trabajo de forma eficiente, pero en realidad es la actitud con la que nos enfrentamos a cada una de las situaciones del día lo que marca la diferencia. Y si hay un “anillo de poder” o, en este caso, una “actitud de poder” que las gobierne a todas, esa es la positividad.

Afrontar las cuestiones laborales y personales con una actitud positiva orienta a las personas hacia una mejor disposición, hacia una mayor creatividad, hacia una mayor productividad y, en último término, hacia una mayor probabilidad de éxito. Por el contrario, el talante negativo ante los problemas del trabajo o los imprevistoscotidianos impactan, y mucho, en nosotros, ya que genera estrés, desconcentración y frustraciones que desembocan en insatisfacción.

Vencer la tentación del “lo dejo para después”

Ahora sabemos que el éxito se negocia en gran medida en lo conductual, pero existen cuestiones prácticas de mucha ayuda que también pueden predisponerte para el éxito. Algunas de ellas tienen que ver con las rutinas y el orden. Por ejemplo, ¿te has parado a pensar cómo es la bandeja de entrada de tu correo electrónico? ¿Está llena de “no leídos” o consigues mantenerla actualizada sin perder medio día por el camino? Brad Smith, el CEO de la empresa Intuit afirma que cuando recibe un correo siempre sigue este mantra: “leer, actuar, archivar o eliminar”. Ningún correo queda fuera de esas opciones. Por eso, busca tu propio método e intenta poner orden a tus tareas diarias.

Procrastinar, o lo que es lo mismo, dejar las cosas para después, claramente no es una de las cualidades predictoras de éxito. Pero lo importante no es no sufrir la tentación de la procrastinación, sino contar con la voluntad y las herramientas para vencerla.

Nuestra recomendación es que, de todas ellas, al menos cumplas a rajatabla “la regla de los dos minutos”. La cuenta David Allen en su libro Getting things done para ayudar a gestionar el tiempo: si la próxima tarea puedes hacerla en dos minutos o menos, es decir, en menos tiempo de lo que tardarías en archivarla o reprogramarla, hazla ya, aunque no sea urgente o prioritaria.

Fuente: Expansión, Hunters Americas, MaryEllen Tibby, Retina, Fast Company, América Economía

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